...el saber popular cuenta que, en días de fuerte cierzo, es posible capturar con nuestro hálito algún nubeliro en plena caída. es sólo entonces cuando podremos, por unos instantes, habitar nuestra propia nube
...el nubeliro es efímero, pero no muere. tan sólo deja de ser nubeliro, de ser feliz. cuando esto ocurre, la nube que creó y habitó se esponja de vacío y deviene humo, y el nubeliro, falto de base para soñar, cae
...el nubeliro es goloso, y gusta de lamer el tul de azúcar que recubre las blancas islas que surcan los cielos. no duerme. no lo necesita, pues pasa el día en sueño. y soñando, recorre las lomas de las níveas nubes que habita, en feliz y cándido desliz, en busca de congéneres con los que distraer al anciano Tiempo confeccionando cometas con hebras de calcio y gas, dejándose llevar en vuelo
en las tardes de ventisca, otl, el anciano zambo, regazaba a su pequeña entre sus brazos y, tras acariñarle sus mejillas, frugaces en sonrojos, volvía a contarle que...
...muy por encima de la copa del más alto cedro y de la última de las cimas atisbables, allí donde el arco irisado de san martín deriva a cero, se extiende el territorio donde campan los seres que no conocen pena, llanto ni dolo: los nubeliros